La Torre Eiffel fue construida en 1889 para la Feria Mundial de París y a
pesar de la polémica que su construcción desató, al final fue un
rotundo éxito, recibiendo a más de un millón de visitantes durante el
evento.
Después de la Feria Mundial, se consideró demoler la torre pero nunca
sucedió. Poco a poco, la gente se fue acostumbrando a este monumento y
con el tiempo lo adoptaron como símbolo de la Ciudad de París.
Al atardecer, la Torre Eiffel se ilumina totalmente con mas de 20 mil
luces y 300 proyectores dando lugar a un maravilloso espectáculo. Los
primeros 10 minutos de cada hora después del atardecer, la torre se
llena de luces parpadeantes y crea una atmósfera distinta en la ciudad.

PALACIO REAL DE PARÍS
El Palacio Real de París
se encuentra situado al norte del Museo del Louvre y tiene la peculiaridad de que no se construyó como residencia para los reyes, sino
para el Cardenal Richelieu.
LOS JARDINES DEL PALACIO REAL
Los Jardines del Palacio
Real continúan siendo de carácter público y es posible sentarse a la sombra de
sus árboles para disfrutar de la tranquilidad que transmiten. Los jardines se
encuentran rodeados por soportales en los
que se pueden encontrar pequeñas tiendas bastante peculiares.
Estos jardines no destacan especialmente por su belleza ni por las
vistas que se obtienen del Palacio Real, por
lo que si no disponéis de mucho tiempo en la ciudad no merece la pena
desperdiciarlo.
LA OPERA DE PARIS
La Ópera de París es uno de los edificios más
bellos y representativos de esta París,
resultando impresionante su vista desde la isleta central de la Plaza de la
Opera, siempre llena de turistas y aficionados a la fotografía, donde se
encuentran los accesos al metro.